Ernesto Neto en el Antiguo Colegio de San Ildefonso

POR Melissa Mota
La intención de artista es poner a la gente en una especie de situación física inesperada, sacándola de lo cotidiano al crear una especie de oasis del pensamiento
(vanguardia.com.mx)
Desde el pasado 21 de abril, el espacio del Antiguo Colegio de San Ildefonso se fusiona con las instalaciones orgánicas del artista Ernesto Neto, considerado uno de los artistas líderes de Brasil y quien ha captado la atención internacional en las décadas recientes debido a sus propuestas novedosas, tanto técnicas como conceptuales. Bajo el nombre de La lengua de Ernesto. Obras 1987-2011 y presentada originalmente en el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey, la exposición es la primera retrospectiva del artista, curada por Adriano Pedrosa, que hace un repaso por más de 20 años de carrera con 100 obras que oscilan entre la escultura y la instalación.

Inspirado en el neoconcretismo, corriente artística brasileña de la segunda mitad del siglo XX, representada por Lygia Clark, Hélio Oiticica y Lygia Pape, el artista centra su trabajo en la interacción del público con la obra y en la realización de una arquitectura orgánica, donde la vida humana es la protagonista. Quien mira sus obras no puede ser un espectador pasivo, ya que las mismas piezas invitan a ser tocadas u olidas. Sus obras son activadas y completadas hasta que el ser humano interactúa con ellas.
(milenio.com)
El cuerpo y sus sentidos son el eje de todo su trabajo artístico. En palabras de Miguel A. López,“La obra de Ernesto Neto puede pensarse como un laboratorio de cuerpos y espacios mutantes (…), sus esculturas, su trabajo en términos amplios es un desafío continuo a los estándares de la corporalidad”.
A partir de licras, medias y estambres, el artista envuelve materiales como esferas de unicel o poliestireno, haciendo alusión a la piel, aquel elemento que cubre y protege el interior del cuerpo humano. Como resultado, sus instalaciones estéticamente caen desde la altura jugando con el peso, la gravedad y la tensión espacial, recordándonos las formas de las membranas y tejidos e invitándonos a ser conscientes de nuestra corporeidad, ya que como él señala, “hay que pensar a través del cuerpo”. Su intención es poner a la gente en una especie de situación física inesperada, sacándola de lo cotidiano al crear una especie de oasis del pensamiento.
(Melissa Mota)
Las emociones, la fragilidad y la sensualidad humana también forman parte indispensable de su discurso, lo cual puede verse en obras como Mitodengo (2009), Camelocama (2010), M.E.D.I.T.(1994) Escultor e a deusa (1995), Nave deusa (1998), The Dangerous Logic of Wooing, Divagar Pá Num Machucar a Luz Que Pinta, Meu Acesso, 2004 y Pequena Pele de Lavanda, (2001).
Una de las piezas más sobresalientes de la exposición es Humanoides (2001), que consiste en una serie de esculturas amorfas elaboradas de tul poliamida y esferas de poliestireno, en las cuales el público puede ingresar a ellas, recubriéndose de un caparazón “humanoide”.
Humanoides (blog.naver.com)
A lo largo de su trayectoria Ernesto Neto ha expuesto en numerosas muestras colectivas e individuales en eventos e instituciones reconocidos internacionalmente como la Tate Modern Gallery de Londres, el Centre Georges Pompidou en París, la 49 Bienal de Venecia y el Museo d’Arte Contemporanea de Roma.
La lengua de Ernesto. Obras 1987-2011, como su nombre lo indica, pone al descubierto el lenguaje propio que el artista ha elaborado a través de su trabajo artístico. Estará abierta al público hasta el mes de septiembre.