¿Seguirán en pie las antiguas librerías?

POR José Luis Durán King

¿Tienen futuro las librerías en físico? La pregunta es pertinente a la luz de los profundos cambios que se han expresado incluso antes de la pandemia que obligó a cerrar por casi un año las puertas de los grandes y pequeños negocios del mundo. El avance del libro digital, el constante discurso de que el texto literario e informativo debe ser breve, porque “ahora ya casi nadie lee”, el precio por supuesto de los ejemplares, la apuesta de muchos autores de preferir el supermercado a los anaqueles de las librerías, entre otros factores, ponen en duda la permanencia de ese espacio que contribuyó de manera incuestionable a construir la infraestructura literaria de las naciones. ¿Tienen futuro las librerías de ejemplares de papel, colocados por tema o en orden alfabético en locales que invitan tan sólo entrar a la reflexión, al gesto místico, al ceño fruncido o la sonrisa apenas perceptible? Mariana Bernardez, Gabriela Couturier, Carlos Manuel Cruz Meza, Joaquín Díez-Canedo Flores, Jorge Fabricio Hernández, Teófilo Huerta, Adriana Konzevik, Verónica Maza Bustamante, Carlos Martínez Rentería, José Luis Martínez S., Mariano Morales, Laura Emilia Pacheco, Ramiro Padilla Atondo, Irving Ramírez y Magali Tercero responden a la pregunta.

Mariana Bernardez
(Poeta y ensayista)
Yo quiero pensar que sí, la alegría y el gozo de este espacio es inigualable

Gabriela Couturier
(Escritora y ensayista)
Yo creo que sí; pero creo que casa vez más irán siendo más que librerías únicamente: tendrán café, zona de lectura, zona de niños, etcétera.

Carlos Manuel Cruz Meza
(Escritor y criminólogo)
Yo creo que las librerías físicas sí tienen futuro –por supuesto, una vez que pase la pandemia—, dado que el libro nunca ha dejado de ser un objeto coleccionable, fetiche, aunque ya no se impriman, en la mayoría de los casos, los tirajes tan amplios que antes se hacían en países europeos, por ejemplo. Sí, se siguen haciendo ediciones muy decorosas o muy lujosas para aquellos que amamos el libro en físico, el libro en papel. Creo que cada vez se va a ir especializando más todo hacia ese tipo de ediciones, ediciones de coleccionista, ediciones que te ofrezcan cosas que las electrónicas no pueden darte, ediciones críticas, etcétera. Siempre, además la librería tiene una magia que atrae, ya sea de libros nuevos o de libros viejos y, al igual que los LP volvieron (el libro no se ha ido del todo), creo que [la librería física] regresará con mayor fuerza.

Joaquín Díez-Canedo Flores
(Editor, traductor y funcionario público mexicano)
Mientras haya libros físicos yo creo que sí, y estoy de acuerdo con lo que ha dicho siempre Gabriel Zaid sobre la superación tecnológica de libro, así que también creo que seguirá habiéndolos.

Jorge Fabricio Hernández
(Periodista, escritor, agregado cultural en Embajada de México en España)
Deseo que sí, porque me son tan importantes e insoslayables como las farmacias y ciertas taquerías.

Teófilo Huerta
(Escritor, guionista y periodista)
Como en todo, es muy complicado predecir o imaginar el futuro y sólo se puede incursionar en el terreno de la suposición y la consiguiente subjetividad. Además, el futuro es infinito; un futuro lejano es aún de mayor incertidumbre. Solamente me arriesgaría a pensar en un futuro próximo, de décadas y en ese sentido sigo viendo viables las librerías físicas. Por supuesto tienen el gran reto de seguir siendo llamativas para el consumidor en medio del crecimiento de los libros electrónicos y los servicios de envío tan útiles en esta epidemia. No obstante, la experiencia de recorrer los pasillos de una librería, revisar sus anaqueles y dejarse seducir por los libros seguirá siendo por mucho tiempo un atractivo para los verdaderos amantes de la lectura. Por ello mismo lo que debe mantener el librero es un local atractivo y funcional, no claudicar en su conservación y mejora, así como dar paso a estrategias para solidificar la fidelidad de sus clientes y el reclutamiento de nuevos públicos. En síntesis, creo que sí tienen futuro las librerías físicas.

Adriana Konzevik
(Historiadora, editora, gestora cultural)
Yo pienso que sí, que la tienen, especialmente si son espacios de encuentro con los libros, de intercambio de recomendaciones, de discusiones, de lectura y de diálogo. En síntesis, pienso que tienen futuro en la medida en que sean lugares de convivencia y no simples anaqueles de títulos.

Verónica Maza Bustamante
(Periodista, educadora sexual, escritora, melómana)
Es una pregunta difícil de contestar, porque una cosa es el deseo y otra el cálculo de lo que puede pasar. Yo creo que tienen futuro, aunque en el camino van a cerrar muchas, por desgracia. Lo que se necesitaría es impulsar nuevas estrategias de lectura, de cultura del libro, de encuentros con los escritores. Después de la pandemia nada será igual, aunque se insista en volver al ayer o establecer una “nueva normalidad”. Por ello, habría que replantearse desde presupuestos hasta materiales, plataformas, encuentros, etcétera, con una nueva visión de lo que vendrá a nivel global e integral. ¿Qué quiere y qué querrá la gente? Quizás las librerías pueden ser espacios de encuentro entre creadores/as y lectores, en una visión más cercana y menos de “estrella de las letras”, en donde la gente comprara realmente atraída por lo que puede encontrar en un libro y no sólo por el nombre de quien lo escribió. A la vez, habría que estructurar nuevas estrategias y lenguajes para la promoción de las librerías físicas, mientras se impulsan las plataformas virtuales como la forma más rápida y precisa de comprar títulos de todo tipo.

Carlos Martínez Rentería
(Periodista y editor)
Yo creo que sí, siempre serán un referente de civilidad, siempre y cuando no tengan sólo el objetivo de vender, sino de convivir con los libros como sustentos de la dignidad humana.

José Luis Martínez S.
(Periodista, escritor, editor)
Sí, existen lectores para quienes la visita a una librería es indispensable, el contacto con los libros, la posibilidad de mirarlos. de valorar la edición, de sentirlos, es una experiencia imposible, cuando menos hasta ahora, en las librerías digitales. Además, la visita a una librería es un paseo en el que muchas veces encuentras lo inesperado; un libro, por ejemplo, que no estaba en tu horizonte de pronto aparece y te seduce… Por ahora, creo que las librerías físicas y las digitales tienen garantizada una larga convivencia.

Mariano Morales
(Poeta, escritor, periodista)
Si tiene sentido el libro en físico, impreso sobre papel, seguirán teniendo sentido las librerías. Y pienso que el objeto-libro sigue siendo esencial a la cultura. El libro no transmite sólo pensamientos, ideas. Transmite muchas cosas más, tanto que llega a formar parte de la propia existencia, de la propia vida…

Laura Emilia Pacheco
(Narradora, ensayista, traductora, editora)
Siempre habrá futuro para las librerías físicas porque son lugares de encuentros fortuitos, con los libros y las personas. Y ese maravilloso azar está lleno de posibilidades. El contacto físico con los libros y las personas es insustituible.

Ramiro Padilla Atondo
(Escritor, periodista, ensayista)
Están en la mayor crisis de su historia. Los hábitos de consumo van cambiando. El comercio electrónico seguirá creciendo. En mi caso en particular pertenezco a una generación (quizás la última) que disfrutaba de deambular entre los pasillos de las librerías. Pero en estos nuevos tiempos, la practicidad de encontrar un título, ya sea usado o nuevo a un solo click y en la comodidad de tu casa es difícil de derrotar. Quizás las futuras generaciones vuelvan a ellas con la curiosidad de los discos en acetato. Seguramente no sean sólo ya librerías sino parte de un concepto más amplio, mezclado quizás con cafetería u otros conceptos. Por el momento veo difícil que se mantengan con la operabilidad con la que trabajaron toda su historia.
Son tiempos extraños.

Irving Ramírez
(Poeta, escritor, guionista)
Si, se reinventan incluso en tiempos de crisis como ahora, hacen tianguis, venta a domicilio. Xalapa es ejemplar, tengo mis marchantes que traen a casa y no cierran locales. Sobrevivirán porque los PDF son antinaturales e incómodos. Así como ellas, las bibliotecas, sus primas llevan milenios resistiendo dictaduras, persecuciones, guerras… es el destino del libro en juego, el mismo del ser humano.

Magali Tercero
(Cronista y periodista cultural)
No estoy muy segura, sobre todo por la pandemia. Pero conozco gente que sigue yendo al Péndulo y a Gandhi.