William Faulkner: escritor compulsivo y alcohólico destructivo

POR Concha García

Todo genio tiene su pesadilla, y la de Faulkner fue la bebida. Incluso desde joven el autor vivió sumido en un gran vicio por el alcoholismo. Arrastró problemas de esta índole gran parte de su vida, de una manera tan destructiva como compensada por sus obras literarias

Madrid, España. La exaltación del pensamiento, la variedad narrativa y lo romántico del viaje. Eso fue William Faulkner para la literatura. El 25 de septiembre de 1897 nació en Estados Unidos uno de los grandes novelistas estadounidenses. En 1949 ganó el premio Nobel de literatura, gracias a sus técnicas literarias y estilos experimentales.

Faulkner siguió la tradición de escritores europeos como Virginia Woolf, Franz Kafka, James Joyce y Marcel Proust. Destaca su obra gracias a su uso del monólogo interior, los saltos en el tiempo y el entrelazado de numerosos narradores a través de una técnica llamativa y atractiva.

Tal fue su aportación a la literatura, que influyó en escritores de la importancia de Gabriel García Márquez y Mario Vargas Llosa, así como su obra se sigue visitando hoy día como material indispensable.

Faulkner perteneció a una familia tradicional, marcada por los recuerdos de la Guerra de Secesión, y alcanzó su ansiado éxito literario con la publicación de El ruido y la furia (1929), novela de marcado tono experimental en la que utiliza la narración de cuatro voces distintas, siguiendo una técnica en la que presentaba los pensamientos que aparecen en la mente antes de cualquier estructura racional.

La pluma del autor siguió destacando en otras novelas como ¡Absalón, Absalón! (1936) o Las palmeras salvajes (1936). Esta última, es la única novela formada por dos novelas, con capítulos intercalados. Asimismo, otras grandes obras son Mosquitos (1927), Una fábula (1954) –novela por la que ganó el Premio Pulitzer 1955—o La mansión (1959).

Siempre se ha hablado de Faulkner como un escritor compulsivo: trabajaba incluso de noche. Su acción creativa se alargaba a grandes sesiones en las que el descanso no merecía lugar. Esto, sostienen algunos estudiosos, se reflejó en su estilo, construido por frases extensas con gran potencia expresiva.

Sin embargo, todo genio tiene su pesadilla, y la de Faulkner fue la bebida. Incluso desde joven el autor vivió sumido en un gran vicio por el alcoholismo. Arrastró problemas de esta índole gran parte de su vida, de una manera tan destructiva como compensada por sus obras literarias.

Faulkner –su apellido original es Falkner, pero, según cuentan, fue una errata en la portada de su primer libro lo que le hizo firmar como Faulkner— es considerado uno de los creadores de ficción más importantes del siglo XX.

FOTO Portada Faulkner William Faulkner, una fábula de Premio Nobel y Pulitzer (LOFF.IT)

Tomado de:La Razón (España). Septiembre 25, 2020.