Masur y Becker, músicos de excepción


POR Alfredo C. Villeda
Las sospechas sobre la salud del músico venían de tiempo atrás, más allá de su edad. En abril pasado, se fracturó un omóplato al desplomarse a la mitad de un concierto en París. La ironía a la que alude Borges, pues, ya que al alemán le fue dada la música y en el crepúsculo una enfermedad que pronto lo retirará
Kurt Masur (britannica.com)
En su célebre “Poema de los dones”, Jorge Luis Borges comparte la ironía que representó haber sido puesto al mando de la gran biblioteca de sus deseos al tiempo de perder la vista.
Nadie rebaje a lágrima
o reproche
esta declaración de la maestría
de Dios, que con magnífica ironía
me dio a la vez los libros
y la noche.

Una ironía con cierta semejanza ha tenido lugar en Leipzig, Alemania. El director de orquesta Kurt Masur, de 85 años, anunció el miércoles, mediante una carta, que padece el mal de Parkinson. “En este preciso momento, después de haber reflexionado un gran tiempo, he decidido junto con mi esposa Tomoko y mi familia dar a conocer de forma oficial que vivo desde hace muchos años con el mal de Parkinson”.
La misiva, escrita en inglés, explica: “Después del diagnóstico tuve la oportunidad de beneficiarme de cuidados excepcionales. La música es toda mi vida y para mí ha sido un privilegio y una alegría inmensa estar aún en posibilidades de hacer lo que más me gusta”. La orquesta de Gewandhaus de Leipzig ha confirmado la veracidad del comunicado y ratificado a Masur como el director en los conciertos programados.
Las sospechas sobre la salud del músico venían de tiempo atrás, más allá de su edad. En abril pasado, Masur se fracturó un omóplato al desplomarse a la mitad de un concierto en París. La ironía a la que alude Borges, pues, ya que al alemán le fue dada la música y en el crepúsculo una enfermedad que pronto lo retirará.
El joven guitarrista Pablo Aguirre Rogel, enterado de la paradoja anterior, ha hecho del conocimiento del fusilero otra singular historia: la de Jason Becker.
Nacido en 1969 en California, Jason es un músico autodidacta que se convirtió en un gurú de la guitarra en los años 80. El lector interesado encontrará en el canal YouTube múltiples documentos visuales sobre la maestría de un joven que comenzó con la interpretación de rolas de la llamada Santísima Trinidad (Eric Clapton, Jeff Beck y Jimmy Page) a la vez que ejecutaba piezas clásicas de Paganini y Stravinski.
En 1988 se unió a la banda de David Lee Roth, ex cantante de Van Halen, como sustituto de uno de los más aclamados con la guitarra, Steve Vai, pero durante una gira sufrió la pérdida de movilidad de su cuerpo. Cuando por fin había llegado a una banda de las grandes ligas y era respetado por el mundo de las cuerdas, elegido Mejor Guitarrista de 1990 en una encuesta entre lectores de una revista especializada, también recibió el diagnóstico: esclerosis lateral amiotrófica.
Cuando perdió la movilidad de un brazo se refugió en los teclados para componer, pero el mal de Lou Gehrig, que también así se llama, es progresivo y a la fecha solo puede mover los ojos. Con un dispositivo especial llegó a crear música. Le dieron tres años de vida y ya lleva 22. En su página jasonbeckerguitar.com, hay una liga con la información a propósito del documental Not Dead Yet, relato cinematográfico de la hazaña de este singular músico, al que con ironía le fue dado el don de las cuerdas y la parálisis corporal.
Borges lo expresa así:
Algo, que ciertamente no se nombra
con la palabra azar, rige estas cosas;
otro ya recibió en otras borrosas
tardes los muchos libros
y la sombra.