El booktuber que escribe sobre la decadencia del cuerpo humano

POR El Universo

“Principalmente mi inspiración fue la de presenciar el deterioro del cuerpo, lo que sucede con las personas que se hacen mayores. Algunos tenemos abuelos en casa o en la familia y podemos ver a medida que van adquiriendo diferentes patologías, diferentes enfermedades”, señala el escritor Rommel Manosalvas

Es arquitecto de profesión. En los libros encontró la compañía ideal a su personalidad que describe como solitaria. Rommel Manosalvas es quiteño [Quito, Ecuador], tiene 27 años y es autor de Abuelita, relato ganador del III Mundial de Escritura, competencia literaria dirigida especialmente por el escritor argentino Santiago Llach.

Desde su canal de YouTube crea contenidos en los que fusiona la literatura con otras corrientes del arte como la arquitectura y la música. En uno de sus videos explica –con sencillez— cómo el disco El mal querer de Rosalía está inspirado en una novela de la edad media: El Roman de Flamenca. En otro, en cambio, hace un análisis lírico del disco Future Nostalgia de Dua Lipa, y en este encuentra una influencia proveniente de la arquitectura futurista de John Lautner.

—¿Cómo nace la idea de volverse booktuber?

—Hace cinco años empecé a hacer videos, cuando todavía estaba estudiando en la universidad. Tenía este deseo de compartir mis experiencias con la literatura con otras personas que sentían la misma emoción o la misma pasión por las letras.

Recientemente retomé el canal con otra perspectiva, no sólo de hacer reseñas literarias o hablar simplemente de libros, sino que también tratar de conectar la literatura con otras áreas del conocimiento como la arquitectura y la música.

Pienso seguir con el canal, es un proyecto que me llena y que quiero mucho porque a través de este pude conocer a personas increíbles, no sólo de aquí del Ecuador, sino de otras partes del mundo como de España, México, Argentina.

—En su texto describe a una abuelita “salvaje”, capaz de devorarse una carne cruda. ¿Qué lo llevó a dibujar estos elementos interesantes en una persona de la tercera edad?

—Principalmente mi inspiración fue la de presenciar el deterioro del cuerpo, lo que sucede con las personas que se hacen mayores. Algunos tenemos abuelos en casa o en la familia y podemos ver a medida que van adquiriendo diferentes patologías, diferentes enfermedades. En este caso me interesa mucho hacer una redacción sobre lo que pasa con enfermedades como la demencia senil, o con la esquizofrenia. Por eso el texto es bastante decadente, bastante –de cierta forma— incómodo.

Me interesa mucho la dinámica del cuerpo, cómo se va descomponiendo, tanto por la edad como por la enfermedad. Creo que es algo que no afecta únicamente al cuerpo sino también a la mente, eso me interesa mucho explotar cuando escribo.

—¿Qué se siente ser leído por otros escritores de Latinoamérica?

—Para mí es el mayor premio en realidad que mi texto haya sido leído por escritores que sigo y que tengo tanta admiración por ellos, como Mariana Enríquez, por ejemplo, estoy feliz que hayan hablado tan bonito de mi escrito.

—¿Y el haber ganado?

—Al principio fue una sorpresa, la verdad no me esperaba terminar en primer lugar. Lo celebré con mis compañeros de equipo, con los que participé en el mundial, con mi familia y con mis amigos. Ha sido una experiencia superbonita.

—El concurso fue del 1 al 14 de julio. ¿Cómo fueron esos días de competencia?

—Ellos nos mandaban todos los días por correo electrónico la consigna del día, la que era propuesta por otros escritores como Guadalupe Nettel, Pedro Mairal, entre tantos otros. Teníamos la consigna de escribir o hacer un ejercicio de escritura libre. Teníamos todo un día para subirlo. Teníamos que escribir los catorce días sin parar.

Abuelita fue el texto que escribí para el tercer día. Al final de los catorce días tuvimos una reunión con mi equipo que tenía gente de Argentina, México. Ellos decidieron que mi texto fuera el representante.

—¿Y ahora en qué se encuentra Rommel Manosalvas?

—Estoy terminando una novela que igual justamente trata sobre la decadencia del cuerpo enfermo, estableciendo ciertas analogías con la arquitectura, específicamente con la casa que es el nido, el lugar donde hacemos y desarrollamos nuestra vida y nuestra cotidianidad. Me encuentro escribiendo los últimos capítulos, para ya pasar –si es que hay oportunidad— con algún editor o ver qué hago con ese libro.

También estoy viendo si trato de estudiar una maestría de literatura. Me interesa un poco más establecer unos fundamentos un poco más teóricos.

—Atrapado por las letras, ¿qué es lo que más te atrae de este mundo literario?

—Me gusta mucho escaparme un poco del sentimiento de soledad, siempre he tendido a ser un poco aislado y he encontrado en los libros una forma de no sentirme tan solo. Me interesa explorar muchos temas.

—¿Se puede conocer tus influencias literarias?

—En cuanto a mis influencias literarias, las escritoras ecuatorianas son las más fuertes definitivamente: Mónica Ojeda, Daniela Alcívar Bellolio, Gabriela Ponce. De Quito: Luis Borja Corral es un autor que me gusta mucho. En cuanto a escritores de otros países: Fernanda Melchor, Delphine de Vigan, Claude Louis Combet, Samantha Schweblin. La lista es muy larga.

FOTO Portada Manosalvas 1 Abuelita, el perturbador relato que cautivó al Mundial de Escritura (Expreso) Agosto 23, 2020.