El fantasma

Mónica Braun, editora y escritora, posee una amplia experiencia en el sector público y privado. Posee una amplia experiencia en el área de comunicación y desarrollo de nuevos proyectos, así como en la supervisión de productos editoriales, televisivos y radiofónicos. Su interés también abarca la creación literaria

POR Mónica Braun

No sé realmente si algo para mí cambió con la pandemia. Esta sensación de peligro, miedo y catástrofe generalizada no es nueva. De hecho, la tengo desde muy chica.

Hija de un judío húngaro que a los 12 años lo perdió todo (su casa, su libertad, su padre) y tuvo que escapar de un gueto lleno de cadáveres para salvar su vida, esas imágenes apocalípticas me han acompañado siempre, como una sombra y un dolor. También desde hace décadas vivo con la conciencia de que escapé apenas de ese destino trágico, y que, si hubiera nacido 20 años antes, en Hungría en vez de México, quizás no hubiera sobrevivido.

Pero, aunque presente en mi vida, la Segunda Guerra Mundial no me tocó. Me tocaron en cambio dos terremotos, en el primero de los cuales murieron el hermano de mi padre y su esposa. Me tocó ver surgir el sida y tener miedo de contagiarme. Me tocó vivir en este país que desde hace décadas parece estar a punto de caer plenamente en el abismo.

¿Qué cambia para mí con la pandemia? La sensación de desamparo no es nueva, el miedo mucho menos.

Lo único distinto es saber que ahora lo que puede matarnos es respirar.

Cambia la imposibilidad de abrazar a la gente que quiero, la imposibilidad de reírme y emborracharme con mis amigos hasta ahuyentar el terror. Cambia que la vida, para mí, que de todas formas trabajaba en casa, parece normal, pero no lo es.

Y, sin embargo, sé que este miedo constante (sobre todo en las noches, cuando ya no hay trabajo que me distraiga) es menor que el que tendría si además estuvieran cayendo bombas sobre mi casa, si no tuviera qué comer, si mi hijo estuviera en un frente de batalla. El fantasma de la guerra me sirve para eso: para pensar que hay cosas peores que esta pandemia, y entonces tratar de conservar la calma y hacer vida “normal” un día más, un día a la vez. Esto también pasará.