JAULAS TRISTES PARA MARIPOSAS SIN ALAS

POR: Mariana Molina
Una dos tres, abro y cierro la llave del lavabo, una dos tres, hago lo mismo con la puerta, trato de no romper el ritual, no sé cómo ni cuándo pero tengo la certeza de que algo malo sucederá si no lo hago, es como si lo supiera incluso antes de nacer, se como nací porque mis padres me lo contaron , hasta en qué forma hice sus vidas diferentes, pero a veces se me olvida, suelo olvidar las cosas, dicen que eso es normal, tampoco recuerdo si hice las cosas y las vuelvo a repetir, uno dos tres, ¿Por qué nadie me dijo que tenía que hacer las cosas tres veces?, yo no podía saberlo, ¿ no podía saberlo?, ¿ellos lo sabían?, ¿lo saben?, una dos tres, me siento y levanto de mi escritorio, no me gusta el soliloquio, dice el doctor que me hace daño, no sé por qué, pero tiene razón , me duele la cabeza.

Hace mucho que no salgo doctor, porque me mira como si no me conociera, -soy el Dr. Carlos, no nos conocemos, su anterior doctor se fue de la ciudad- Recuerdo que me dijo algo la ultima vez, pero no me gusta escuchar esas cosas, empiezo a pensar en otras, y dejo de escuchar, de lo contrario viene esa tristeza que me asusta, ¡no me abandonen!, no me abandonen!, no me abandonen!- Señorita ¿me escucho? Le digo que su anterior doctor salió de la ciudad, yo la atenderé desde ahora.
Despierto sudando otra vez, otra vez, otra vez, tuve una pesadilla, la misma de siempre, estoy caminando junto a alguien, un adulto, sospecho que es mi padre, pero no logro ver su rostro, de pronto volteo y ya no está!, empiezo a asustarme, no sé donde estoy, la calle es muy grande, enorme y no hay nadie, empieza a oscurecer y no sé como volver a casa, tengo miedo, estoy aterrada, solo tengo 5 años, porque me dejo aquí, porque me abandona! ¡Porque me abandona! ¡Porque me abandona!
Seguramente regreso la pesadilla por qué no apague la luz tres veces, pero estaba tan cansada, estoy tan cansada, quizás si me levanto y lo hago ahora todo este bien, en orden, pero no tengo fuerzas, me siento tan cansada, sabía que tenía que hacerlo tres veces, una dos tres, una dos tres, una dos tres.
Me gusta caminar por el parque, ver a la gente a mi alrededor, es como si no estuviera sola, puedo robar un pedacito de su realidad, todos sonríen, algunos novios se besan, los niños juegan y los perros vienen hacia mí para que los acaricie, me gustan los perros, son tan auténticos y espontáneos, no necesitan saber que sus dueños los aman para amarlos, su fidelidad y afecto no está condicionado, no te piden nada, no te juzgan, no te etiquetan, no te lastiman, no te abandonan.
Odio que suene el timbre del teléfono, no lo soporto, me duele la cabeza, dicen que casi no es posible escucharlo pero están locos, me va a reventar los tímpanos, hace días que nadie me visita, dicen que hago cosas raras, no entiendo porque quieren molestarme, ¿Acaso será una broma, y todos se han puesto de acuerdo?, pero que pesados, no tengo ese sentido del humor, no le veo la gracia a que digan que repito todo tres veces, tres veces, tres veces, o que me lavo demasiadas veces las manos y los dientes, que gracia puede tener hacerme sentir como una enferma.
Una dos tres, abro el frasco de la medicina, casi esta vacio, no recuerdo porque tomo medicamento, al principio me negué y hasta escondía las pastillas, son tan pequeñitas que no podría haber imaginado que con solo 5 de estas mi corazón dejaría de latir, eso dice el doctor, tengo que tener mucho cuidado, y yo que no puedo recordar las cosas, pensé que era un plan para matarme, si, ellos saben que olvido esas cosas, me quieren matar, ahora lo sé, por eso anoto la hora y la dosis cada vez que tomo una, no dejare que me maten, ahora me he acostumbrado a tomarlas, ya sé para qué sirven, para que la gente no se aleje, para que no me dejen sola, no me gusta estar sola, no me gusta que me abandonen.
Me sumerjo en mis libros para olvidar lo que tengo que olvidar, amo leer, desde niña fue mi único escape, pobres de mis padres, ellos no pudieron saber que mi mente era muy frágil, me gusta imaginarme como la bailarina de una cajita de cristal, que baila tiernamente condenada a la misma melodía, al mismo baile.
Algunos libros me atormentan, otros me hacen temblar, me revuelven el estomago, extrañamente me inquietan, disfruto sufrir junto con sus historias, gozar con sus pasiones, sentir  cada línea, odiar las tragedias  dulces o aventurarme con los que me retan, aprendí desde muy joven que los libros son un mundo aparte que nos abren una ventana hacia el universo, un universo diferente para cada persona, tiempo sin vida en cada vida,  un sin fin de universos que no soy, pero que desde ahí podemos ver desnudo el nuestro, apropiarnos por instantes de algún universo. Los libros nos miran en cada hoja, en cada letra, en cada sensación, son compañeros fieles, eternos, entrañables, nunca te dejan sola aun en el abandono.
Mi abuela decía que no era sano que leyera tanto, que debía salir a jugar con otros niños, vivir como lo hacen los niños, sonreír como solo pueden sonreír los niños. Un pariente suyo leía mucho, era matemático, un día se desmayo y ya no volvió a la realidad, creo que sufrió algún problema mental, otros decían que él se quiso ir, que nunca supo vivir la “realidad”, no puedo culparlo, a veces yo también quiero salir corriendo, pero tengo miedo de sentir tanto miedo, extraño a mi abuelita, ella me cuidaba todo el tiempo, tal vez demasiado, extraño a mi abuelita, extraño a mi abuelita, extraño a mi abuelita.
¿Sabe usted como llego aquí?, ¿Recuerda en qué año esta, como se llama, qué edad tiene?, -Pensar la vida de una persona no se contenta con partir de su nacimiento, trazar la línea de una vida no tiene fechas ni nombres, se remonta más atrás, y tampoco se detiene el día de su muerte, se extiende más allá,-Doctor ¿Tiene usted un cigarro?, enciende el cigarro que ha sacado del bolsillo de su pantalón  poniéndolo en mi boca, no deja de mirarme como si  no le entendiera, que estúpido, su pregunta me ofende, acaso piensa que soy una retrasada mental, me divierte no contestar—-Gracias, no he podido dejar de fumar,  es lo único que me relaja en  estas sesiones, ¿Usted fuma Doctor?- El cigarro es un habito muy común en las personas con problemas como el suyo, contiene ciertas substancias que producen el efecto de algunos tranquilizantes- Maldita sea! ¡Acaso cree que no se por qué fumo!, ¡que soy una ignorante!, mientras termino de fumar me complace mi silencio, no merece siquiera que responda sus obviedades.
Debí levantarme y apagar la luz tres veces, no puedo dormir, me siento muy cansada, tengo los ojos cerrados pero puedo ver las sombras, han dejado de asustarme, me hacen compañía, ellas saben que algo malo pasara, debí apagar la luz tres veces, tres veces, tres veces.
El día de mi cumpleaños número cuarenta se publico una nota en el periódico, mi libro había sido todo un éxito, las criticas eran extraordinarias, fue mi mejor regalo, baje la nota por internet para mostrarla a mis amigos, pero nadie me felicito, vino mi ex pareja al día siguiente, me preguntaba si me sentía bien, no decía nada de mi nota, insistí en ello, puso esa cara pálida que me confunde, bajo la voz con tono triste,- no existe ninguna nota, no has publicado nada, mandaste una nota de suicidio, vine a ver qué estuvieras bien, no cometas ninguna locura por favor, debo marcharme, y por cierto…..feliz cumpleaños.
Me lavo las manos furiosa, una dos tres, abro y cierro las manijas del lavabo, no sé cómo me enamore de ese tipo, ayer fue mi cumpleaños y  viene a decirme que no existe ninguna nota!, ningún libro!, siempre diciéndome que estoy loca, que imagino cosas,  no imagine cuando lo vi con otra mujer, todavía siento el ardor en las palmas de mis manos, lo abofetee con tanta fuerza, que aun me arden las manos, no sé cuantas horas llore, cuantos días dormí, todavía siento el dolor en el cuerpo, no soy buena para recordar las cosas, me duele la cabeza, estoy agotada, todavía me duele, me duele, me duele.
Existen personas que forjan su destino, pero hay otras que simplemente lo llevan tatuado, como un lunar o algún defecto físico, pero en el alma, de nada sirve querer eliminarlo, no existen cirugías plásticas para el porvenir, esconderlo solo hace que regrese una y otra vez, todos los esfuerzos por cambiarlo agotan la fe, merman el cuerpo, matan.
Tengo que levantarme más temprano que de costumbre, tardo mucho en arreglarme para salir al trabajo, no me alcanza el tiempo, mi novio dice que hago las cosas tres veces, me grita que tengo un problema, que tengo que cambiar, no me gusta que me grite, no sé por qué inventa cosas, seguramente ya no me ama, va a dejarme, esos es, inventa un pretexto para dejarme, desde entonces he empezado a fumar, antes no soportaba el olor del humo, ahora fumo todo el tiempo, no quiero que me abandonen, no quiero que me abandonen , no quiero que me abandonen.
Es una lástima que nadie venga a visitarla, el expediente del doctor que la atendía dice que empezó con un simple trastorno obsesivo compulsivo, era una mujer con talento para escribir, culta, con una enorme sensibilidad, probablemente nadie noto que su fragilidad emocional, la estaba llevando lentamente a la locura, no responde al tratamiento y a pesar de que no es agresiva, voy a tener que recluirla en otro psiquiátrico, han dejado de pagar su estancia.
Un dos tres, debí apagar la luz tres veces, algo malo sucederá, vi al doctor hablando con una enfermera mientras me traían al cuarto, creo que quieren matarme, lo sé, alguien les ha dicho que no hice las cosas bien, que rompí el ritual, van a matarme!
¡Después de la última crisis nerviosa me he puesto a escribir, me ayuda tanto!, en la universidad mis profesores siempre me animaron a escribir una novela, en aquellos tiempo amaba escribir pequeños poemas, en estos momentos no sé si podría soportar siquiera leer poesía, supe que mi ex novio acaba de casarse, tan solo a unos cuantos meses de que se fue, mi corazón se perdió en la demencia, ya ni puede sentir, estoy triste por él. El doctor me dijo que no me preocupe, que tengo una depresión crónica, que tome el medicamento y pronto estaré bien, no recuerdo muchas cosas, solo sé que necesito escribir, necesito escribir, necesito escribir.
Uno dos tres, cierro y abro las llaves del lavabo, tengo las manos ásperas, secas, el agua debe estar contaminada, me duelen las manos, voy a lavarlas otra vez. Lleve mis apuntes con un editor al que le hablaron de mi trabajo, le ha gustado mucho, espera que le entregue el resto del proyecto, no quiso que me ilusionara demasiado, pero ve la probabilidad de que mi novela se publique con éxito, necesito escribir, si tan solo pudiera quitarme este dolor de cabeza, iré a visitar a mis padres.
Estoy agotada, no sé donde estoy, una persona con bata dice que estuve varios meses inconsciente, el cuarto me asusta, está pintado todo de blanco, solo hay una cama y una mesita donde hay un vaso con agua y papel higiénico, debe ser un hospital, hace mucho frio, viene alguien que dice ser mi Doctor, le pido que llame a mi familia, me quiero ir de aquí, me duele la cabeza.
Uno dos tres, el doctor quiere matarme, sabía que algo malo iba a pasar, uno dos tres, no debí romper el ritual, no dejare que me maten, no saben quién soy!, nadie le dijo que soy una famosa escritora, me están  esperando para la presentación de mi libro, me siento cansada, muy cansada, no dejare que me maten.-Abuelita has venido a visitarme!, el doctor quiere matarme, lo vi hablando con la enfermera, ayúdame! ¿Por eso viniste verdad?, te extrañe mucho abuelita, me duele la cabeza y me siento cansada, hice algo mal y quieren castigarme, Abuelita ¿verdad que tu si me quieres?, ¿Quieres que me tome todas las pastillas? El doctor dijo que con más de cinco mi corazón dejaría de latir, No…No…, no te vayas, las tomare todas, pero no te vayas Abuelita, mira ya me las tome todas, como me dijiste, ahora déjame dormir sobre tus piernas, como cuando era niña, ¿te acuerdas Abuelita?, pero no te vayas, no me dejes sola, tengo miedo, estoy cansada, no quiero que me abandonen, que me abandonen, que me abandonen.

JAULAS TRISTES PARA MARIPOSAS SIN ALAS comentarios en «3»

  1. Conmovedor… Qué bello cuento. Lo comence a leer y no pude quitar mis ojos del texto, hasta terminar y volver a iniciar su lectura… Transmites los sentimientos de la narradora, los tuyos, y envuelven al lector, que comparte tus sufrimientos y sentimientos… si quisiera resumir toda mi percepción, seria en una sola palabra: ¡HERMOSO!

    Eduardo Martínez Rosas.

  2. ¡Hola Mariana! Llegas hasta los adentros….. me has hecho llorar. Un fuerte abrazo.

  3. Conmovedor… Qué bello cuento. Lo comence a leer y no pude quitar mis ojos del texto, hasta terminar y volver a iniciar su lectura… Transmites los sentimientos de la narradora, los tuyos, y envuelven al lector, que comparte tus sufrimientos y sentimientos… si quisiera resumir toda mi percepción, seria en una sola palabra: ¡HERMOSO!

    Eduardo Martínez Rosas.

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