El juego

POR Alia Tomp Morales
Mujer descansando en el piso (Martha Sawyers)
Yo pensé que mamá era princesa y tenía sangre azul, pero el rojo que salta de su cuello es tan bonito como ella, parece una fuente. Papá y ella siempre se encierran a jugar, a ver quién grita más fuerte o rompe más adornos, ¿por qué me regañan a mí cuando rompo algo? Mamá no sabe jugar bien, siempre sale lastimada. ¡Él siempre gana!

Papá está encerrado en el baño, no hace ruido; la cabeza de mamá está en el suelo, sus piernas en la cama; tiene los ojos muy abiertos, no se mueve, no parpadea. Hago muecas pero mira hacia algo que no veo. La sangre brillante se revuelve con su cabello rojo, parece un abanico y su camisa se pinta de un rojo claro. ¡Mamá es la princesa roja!
Papá sigue sin hacer ruido; yo creo que es un juego nuevo, pero ¡él siempre gana y eso no me gusta! Quizá ella deba estar mucho tiempo con los ojos abiertos y papá se encierra sin hacer ruido.
¡Es como los encantados, pero más difícil! Él saldrá, quedito y va a descubrirla cuando cierre los ojos… ¿Qué harán después, papá meterá la sangre en mamá?…Se escucha ruido en el baño; mejor cierro quedito.
He tratado de tener abiertos los ojos mucho tiempo, como ella, pero me duelen. Se abrió la puerta del baño.
Oh  papá grita el nombre de mamá y llora…
¡¡¡Viva, ésta vez mamá gano el juego!!!